El hilo de ancho métrico junto al Cantábrico
La red de ancho métrico abraza la costa entre villas marineras, playas salvajes y estaciones con sabor a madera. No es la opción más rápida, pero sí una de las más bellas para ir cosiendo paradas, explorar cascos peatonales y bajar en apeaderos con camino directo al mar. Combina trayectos cortos, aprovecha los balcones panorámicos entre túneles y distribuye los tramos a pie para descubrir miradores, sidrerías familiares y barrios altos que ofrecen, al atardecer, un silencio de sal y gaviotas.